DEFENSORA AMBIENTAL PREMIO NACIONAL DE DERECHOS HUMANOS CONDENADA A PRISIÓN
Virginia Pinares Ochoa, conocida defensora ambiental y Premio Nacional de Derechos Humanos fue condenada a nueve años de prisión junto a otros diez dirigentes de las comunidades campesinas de Cotabambas y Grau que se opusieron tenazmente al proyecto minero Las Bambas.
La sentencia, que será apelada por la defensa, fue impuesta por el Juzgado Penal Unipersonal de Cotabambas, en Apurímac, por los delitos de daños agravados, disturbios y entorpecimiento del funcionamiento de servicios públicos que se adjudican a los defensores ambientales por haber ejercido su derecho a la protesta contra un proyecto minero que generaba contaminación ambiental y vulneraba los derechos fundamentales de la población.
Las protestas se iniciaron el 2015 ante cambios sustanciales en la ejecución del proyecto minero, los cuales perjudicaban la vida, la salud y la actividad agrícola en la zona. Uno de ellos fue el traslado de la planta de procesamiento a la ciudad de Apurímac sin consulta a la población. Otro fue el traslado del mineral que debía hacerse a través de un mineroducto, pero sin previo aviso se comenzó a hacer a través de cientos de camiones que iban dejando una estela de residuos contaminantes en el ambiente.
El abogado David Velazco Rondín, de la Fundación Ecuménica para el Desarrollo y la Paz (FEDEPAZ) y representante legal de los comuneros demostró durante el proceso la que la sentencia contra los comuneros es arbitraria, porque no existen pruebas parar sustentar que los defensores ambientales acusados hayan estado presentes en los hechos de los cuales se les acusa.
Por ejemplo, Virginia Pinares ha probado que se encontraba en su casa de Haquira y no en Challhuahuacho, donde ocurrieron los disturbios. Otro de los defensores, Alen Torre ha demostrado que estaba en un retiro fuera de la región con sus hijos.
Por el contrario, los defensores ambientales criminalizados han jugado un papel importante en el establecimiento de canales de diálogo para procesar adecuadamente el conflicto, en tanto se trata de lideresas y líderes con amplio reconocimiento social y conocidos por su accionar no violento.
Virginia Pinares, quien también es lideresa de la Federación de Mujeres por el Desarrollo de Cotabambas, recibió el 2023 el Premio Nacional de Derechos Humanos “Mamá Angélica” por su entregada labor de defensa de los derechos de su comunidad.



