Artículo: Basta de prejuicios y estereoptipos machistas en el sistema judicial ¡Justicia para las mujeres ahora!
A fines de octubre, la decisión de un juzgado de Ica de absolver a un violador, con el pretexto de que el color de la ropa interior de la víctima era un prueba de que estaba “predispuesta a tener relaciones sexuales” provocó indignación, desazón, rabia, desesperanza y movilizó a cientos y miles de mujeres en todas las regiones del Perú que piden justicia para la víctima, sanción a los jueces y condena al agresor.
Este hecho desnudó. una vez más, la realidad cruda y triste de nuestro sistema judicial, en el cual falta mucho por hacer para que las y los operadores de justicia dejen de actuar bajo patrones culturales que normalizan, toleran y justifican la violencia contra las mujeres que, como sabemos en su más extrema expresión, lleva a la muerte a miles de mujeres cada año. Al respecto, es preciso señalar que en 2019, se tuvo trágico récord en cuanto a asesinatos de mujeres por su condición de género, pues de enero a diciembre del año pasado se produjeron 168 feminicidios, el número más alto en toda la década pasada.
Ante esta situación, nos reafirmamos como organización feminista en que la decisión del colegiado, formado por tres integrantes, de los cuales dos son mujeres, fue un insulto, un atropello y una violación a los derechos de la mujwer víctima de la violación sexual y de TODAS las mujeres, que estamos cansadas de que seamos responsabilizadas de la actitud de los agresores en los numerosos y diversos tipos de violencia que TODAS hemos sufrido, sin excepción; mientras nuestros agresores salen airosos, sin ninguna sanción judicial ni moral, ni social, como si la violencia machista fuera normal y un modo de corregir a las mujeres que “no se comportan bajo los canones impuestos por el patriarcado”.
Es una realidad que en el Perú TODAS las mujeres hemos sido víctimas de diversos tipos de violencia machista y patriarcal y a todas sin excepción se nos responsabilizado por lo que nos pasó y la razón es el machismo puro y duro que vivimos en una sociedad como la nuestra, donde toda agresión o abuso cometido por un hombre contra una mujer, tiene disculpa porque para las personas machistas, el motivo de la violencia siempre será la hora o la calle por la que “se nos ocurre” caminar, sobre todo si estamos solas, el color de nuestra ropa o la medida de nuestra falda, o tal vez nuestras maneras amigables, entre tantos sinsentidos a los que recurren para defenderse.
Frente a esta realidad tan dura y agresiva contra nosotras, las mujeres, np podemos quedarnos calladas y es bueno confirmar que denunciamos y hacemos frente a una institucionalidad débil y corrupta no nos ayuda, pero que el valor, el ansia de justicia y el respete irrestricto a nuestros derechos el que nos mueve, a luchar contra los molinos de viento de operados por autoridades corruptas, contra las olas salvajes de la marea patriarcal, y contra cualquier enemigo que se nos ponga enfrente.
Y no estamos solas, cada vez se forman mayores cadenas de sororidad, de acompañamiento moral, psicológico y legal, estamos cansadas de callar y aguantar, y decimos con firmeza y a toda voz que LA VIOLENCIA NO ES NATURAL, y el abuso sexual no es un derecho del hombre, como muchos deshumanizados han internalizado en su socialización machista y llegan a pensar que pueden disponer de cualquier mujer, niño, niña o adolescente que desean, sólo porque los desean, pisoteando su voluntad, su condición de seres humanos, sus derechos, y arruinando sus vidas para siempre.
Por eso, desde aquí nuestra solidaridad con la hermana iqueña que sufrió semejante atropello, y que además ya ha estado luchando dos años contra un poder judicial que la somete, la veja y la revictimiza una y otra vez. Nos unimos a las valientes mujeres de los colectivos y organizaciones feministas y de mujeres de Ica, que el lunes 2 de noviembre muy temprano, realizaron un plantón de protesta en el frontis del Poder Judicial de la mencionada región.
Este grupo de activistas informó, también; según reporte de CODEHICA, de casos de violencia sexual en instituciones educativas superiores que permanecen en la impunidad, y asimismo denunciaron la existencia una élite judicial corrupta que emite veredictos favorables a los agresores y violadores, desconociendo y atropellando los derechos de las mujeres.
También unimos nuestras voces a todas aquellas mujeres que en las diferentes regiones del Perú a través de distintos espacios y medios manifestaron su rechazo, su indignación, su rabia y permanecen firmes en su lucha, por justicia, una vida libre de violencia, segura para todas, y para poder mantener y cumplir nuestros sueños intactos.
Esperamos que la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) proceda con celeridad y proceda a investigar y sancionar a los jueces implicados, como mencion´po el comunicado emitiudo por el Presidente del POder Judicial de Ica, Nelson Pineda, en la tarde del 2 de noviembre luego de la protesta general de las mujeres del Perú.
Esperamos que se haga justicia con nuestra hermana iqueña, esperamos que se haga justicia y se restituyan los derechos y la dignidad de tantas mujeres peruanas que sufren violencia. Y que los que asesinos que arrebataron la vida a nuestras hermanas reciban la sanción que merecen. Sinceramente, esperamos que el sistema judicial cambie y verdaderamente aplique la legislación nacional para la prevención, atención, sanción y reparación de la violencia.
Esperamos que nuestras autoridades, funcionarios, operadores de justicia cambien sus patrones culturales, por el bien de tod@s y todos, por el bien del Perú. Esperamos que la educación en nuestro país mejore y que en los hogares y las escuelas se formen ciudadanos y ciudadanas en igualdad de derechos y oportunidades y que respeten la dignidad de cada ser humano.
¡Basta de impunidad! ¡Basta de normalizar la violencia y culpabilizar a las mujeres! ¡Basta de machismo! ¡Las víctimas requieren justicia!



