Estado peruano ratifica el Convenio 189 de la OIT por el reconocimiento de los derechos de las trabajadoras del hogar.

El pasado 14 de junio fue un día histórico para las mujeres y hombres trabajadores del hogar en nuestro país, el Congreso de la República, aprobó por 92 votos a favor el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que obliga a los Estados Miembros a adoptar medidas para asegurar la promoción y la protección efectivas de los derechos humanos de todos los trabajadores domésticos, en conformidad con las disposiciones del presente Convenio.

En el Perú, de acuerdo a las cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) más de 384,200 personas cumplen labores de trabajo del hogar, de las cuales 94.9 % son mujeres, 27.1 % son jóvenes y solo la tercera parte ha terminado los estudios primarios.

La OIT saludó la ratificación del Convenio por parte del Estado Peruano y recordó que “el trabajo doméstico constituye una parte considerable del empleo informal y se encuentran entre los grupos de trabajadores más vulnerables”.

Ser Miembro de este Convenio obliga a que se garantice el cumplimiento de los derechos humanos y laborales de las personas que se dedican al trabajo doméstico; tales como el establecimiento de la edad mínima para trabajar, protección efectiva contra toda forma de abuso, acoso y violencia, libertad de asociación y negociación colectiva, períodos de descanso, seguro, información sobre condiciones de empleo, salario mínimo, horas de trabajo, entre otras derechos en forma equitativa a otros tipos de trabajo.

Asimismo, la ratificación del mencionado instrumento legal exige que el Estado Parte adopte las medidas necesarias la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio; la abolición efectiva del trabajo infantil; y la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.

El Convenio 189 de la OIT fue aprobado por la Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo que se realizó Ginebra por el Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo el 1 de junio de 2011.

Es una expresión del compromiso de la Organización Internacional del Trabajo de promover el trabajo decente para todos mediante el logro de las metas establecidas en la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y en la Declaración de la OIT sobre la justicia social para una globalización equitativa.

El trabajo doméstico sigue siendo infravalorado e invisible y lo realizan principalmente las mujeres y las niñas, muchas de las cuales son migrantes o forman parte de comunidades desfavorecidas, y son particularmente vulnerables a la discriminación y la violencia, con respecto a las condiciones de empleo y de trabajo, así como a otros abusos de los derechos humanos; la ratificación de este convenio y la adopción a nuestra legislación es un paso importante de avance hacia el reconocimiento y ejercicio de los derechos humanos de grupos de población que sufren explotación y discriminación.

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